La improvisación teatral: el mejor lugar para equivocarse

La improvisación teatral es una forma de hacer teatro que consiste en poner en escena una historia creada en el momento. Es decir, no se cuenta con un guion previo que señale las pautas de la escena, sino más bien, es ahí mismo, en la escena donde se va descubriendo el rumbo de la historia que se va a contar interpretar.

Para que sea posible este descubrimiento y se origine y desarrolle una historia tiene que haber entre los participantes, entre otras cosas, cierta disposición hacia el juego. Esto permitirá que se acepten todas las propuestas de los compañeros y se produzcan así, inicios, nudos y desenlaces.

Para improvisar, no filtrar

Quienes se dedican a la improvisación teatral entrenan ciertas habilidades necesarias para que fluyan las ideas y se hilvane rápidamente una historia. 

La premisa más importante para improvisar es no filtrar, o sea, decir lo primero que se nos ocurra y sobre ello empezar a construir. Este no filtrar puede ser a la vez una bendición y un reto grande.

Los adultos estamos muy acostumbrados a comportarnos de maneras determinadas en los diferentes lugares donde nos interrelacionamos. Tenemos, así, instalado en nuestro interior un permanente miedo a equivocarnos. Activamos nuestra autocensura todo el tiempo para no decir todo lo que pensamos, para ser cautos y evitar desencajar y que nos miren mal. Pues, la improvisación teatral requiere eliminar esta censura y este tabú del error.

En la improvisación teatral no existen los errores, todo suma. Todas las ideas son buenas, hay que empezar con aceptarlas para tener el germen de una historia para luego, con escucha, cooperación y trabajo en equipo continuar con su su desarrollo y desenlace. 

De aceptación, observación, escucha, cooperación y otros elementos necesarios para improvisar hablaremos en los siguientes posts.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Up Next:

Ver y ver-nos en los Coleman

Ver y ver-nos en los Coleman