Carlitos Humorista: “va muy unido lo personal y lo creativo”

Carlitos (Carlos Barreiro) es un cómico muy conocido y reconocido en Barcelona, en los dos años que llevo conociendo gente del medio de la comedia en esta ciudad no he conocido a nadie que no diga que Carlitos es un crack, muy bueno, pero sobre todo buena persona. Lo conocí en septiembre del 2017 en una fiestita en La casa del caracolero (residencia artística ubicada en Torralba de Ribota, Aragón, España), al poco tiempo le hice una entrevista para conocer cómo era su proceso creativo y recién, diecinueve meses después, la publico jeje.

El camino creativo de Carlos ha sido y es muy interesante, estudió Arquitectura, pero al poco tiempo de ejercerla, decidió virar hacia la comedia, ahora tiene 17 años de experiencia haciendo reír con sus monólogos y canciones.

Carlitos comenzó en la comedia a fines del año 2002 trabajando en el Medi, al principio hacía conciertos de sus propias canciones, pero al darse cuenta de que tenía que explicar un poco de qué iba cada canción, empezó a hacerlo con un breve texto previo, luego este texto fue aumentando hasta convertirse en un monólogo. Ahora este monólogo lo acompaña con algunas canciones. Actualmente se define como Cancionólogo, cómico experto en compartir risas.

Su intuición es su compañera más cercana

La carrera de Carlos ha crecido bajo su propia dirección, él se encarga de casi todo el trabajo, es su propio manager, productor, realizador, utilero, actor, community manager, etc., es decir, es un autónomo creativo, con todo lo que esto conlleva :s. Nos cuenta en la entrevista (archivo de audio) lo difícil que es compaginar actividades creativas y comerciales (crear, vender, ir de gira, preparar la actuación, etc.).

Carlos es ese tipo de creativo disciplinado y metódico que trata de estar en contacto con sus emociones para reconocer los momentos de generación de ideas y para mejorar su performance en escena. Hace cuatro años hace relajación en la mañana y en la noche para “ver las cosas con más calma”. Esto es lo que más destaco de él, su constante curiosidad y análisis por lo que va haciendo, no deja de aprender y de enfocarse en “estar presente” para su público. Tal vez por esto sea tan valorada su interacción e improvisación con el público. 

En un mercado en donde el monologuista cómico pareciera ser más valorado por la cantidad de estrellitas en Atrápalo o por la cantidad de seguidores en Instagram, anima saber que no todos se preocupan solo por las cifras, sino también por seguir disfrutando con lo que hacen y por seguir conectando con las personas, humildemente y sin pretensiones.

Cupido Perdón, su show más currado lleva dos años en cartelera y continúa hasta que se estrene el siguiente 😉 

Aquí abajo tienen la entrevista completa:

"yo empecé esto de casualidad"
"me gustaba mucho estar con la guitarra"
"cuando yo empecé a hacer esto tenía mucha hambre de hablar de muchas cosas"
"para mí es más flexible hacer la letra que la música"
"estar atento a cosas tontas que nos rodean y estar atento a coger esa idea para poder desarrollarla después"
"de forma intuitiva fui aprendiendo a hacer los textos"
"resulta que con el tiempo cada vez tengo menos ganas de hablar de cosas"
"antes era 'qué ganas tengo de hablar de esto' y como consecuencia lo hacía, ahora es tengo la necesidad de escribir algo nuevo porque no quiero repetir mis textos"
"lo que más me desgasta en estos 15 años es que tengo la sensación de que mi cabeza es un ordeandor que no se ha apagado en ningún momento"
"me gusta la naturaleza, el campo, ir en bici"
"va muy unido lo personal y lo creativo"
"antes de actuar pienso: vamos a disfrutar esto, estamos de paso en este mundo, voy a actuar delante de unas personitas que están como yo, de paso, que no sabemos nada, queremos que nuestra vida sea lo más llevadera posible, que es un misterio esto y yo simplemente voy delante a compartir y yo confío, confío en la vida... en plan déjate estar y confía, sal a disfrutar"
"la gente valora mucho la naturalidad de la improvisación porque saben que son cosas que sólo están pasando en ese momento, no es algo que puedas preparar y lo agradecen mucho"

 

Nunca cambies

“Nunca cambies” debe ser la frase que más leí en los mensajes de despedida de la secundaria, tópicos, claro, oraciones no reflexionadas ni que invitan a la reflexión, “nunca me olvides”, “sé feliz”, “nunca cambies”. Eso era el final de una etapa resumido en una frase.

Pero las palabras son peligrosas, los refranes, los slogans, ¿no cambiar?, si luego nos bombardea la publicidad con mensajes que invitan a lo contrario, a atreverse, a salir de la zona de confort, a evolucionar. Bueno, cualquier persona que no cuestiona se confundiría un poco con esto. Se confundiría como se confunden los que necesitan una guía o creen que necesitan una para proseguir su camino y al escuchar un consejo lo siguen a rajatabla, sea cual sea circunstancia.

Aquí me quiero detener, más exactamente en el dolor de un rompimiento de pareja. Conozco amigas y me ha pasado a mí también que al terminar una relación sale una determinación desde algún punto de nuestro ser que nos dice: “no hagas lo mismo, cambia, no seas como fuiste esta vez porque si sigues siendo así, no te amarán, de nuevo”. Y ay ay ay, aquí está lo delicado, no creo que se trate de blancos y negros, de determinaciones fulminantes, de fórmulas a rajatabla. Cada relación es única, cada circunstancia, tiempo y espacio también. Entonces, no estoy de acuerdo con que se aplique radicalemmtente esto de hacer las cosas distintas. Es decir, a veces es claro que algo andamos haciendo mal y si lo cambiamos tal vez encontremos resultados distintos, sí, de acuerdo. Pero creo, confío en que una cosa no debería cambiar: lo que eres y quieres seguir siendo, eso de ti que te gusta y quieres que siga identificándote.

Temo mucho que no se entienda bien mi idea, pero por eso la escribo para que si quieren darle vueltas conmigo, me lo digan y lo hagamos. Yo pienso que hay algo de nuestra esencia, algo que nos gustaría conservar en todas las versiones de nosotros que no habría que cambiar. Pongo ejemplo para explicarme mejor:

Felipa se ha enamorado por quinta vez, se ha entregado al amor de la única manera que puede hacer, dándolo todo, y por quinta vez le han partido el corazón. Seguro Felipa piensa: nunca más, una sexta y me muero, mejor aquí cierrro el chiringuito, ni más. O también puede pensar: esta vez no me la hacen, cambiaré, lo daré todo de nuevo, así soy, pero me adaptaré a los gustos de mi sexto amor, si no le gusta que yo diga tacos (malas palabras) pues no lo diré, sí, cederé a él, a sus gustos, si no le gusta que tenga amigos, no los tendré, y si le gusta el pole dance, aprenderé. O puede dejar de darlo todo ¿no? Jaja, no tocaré este tema, me quedaré más bien en ese “ceder”.

Ese ceder de Felipa puede hacerle cambiar algo de ella misma con lo que se siente cómoda o que es su esencia, a esto me refiero. Puede estar muy bien para algunas personas, ser “educada” y no decir tacos, ser reservada y poco sociable o experimentar el pole dance. Pero decir malas palabras puede ser desenfadado y divertido para otras, puede ser horrible para alguien que a uno no le guste conocer gente o puede parecer d emal gusto bailar pole dance. Esto no se puede controlar, a esto voy, a que Felipa siga siendo como es, en plan esencia (cosas que le guste ser y quiera conservar) por ella, no por el supuesto sexto amor, que quién sabe quién sea, quién sabe qué le guste o disguste, quién sabe en qué etapa de su vida esté.

Me refiero  a Felipa y Felipe, a ti, lectorcito, a cualquiera, cambiar algo que te gusta porque supones que así le gustará más a tu flaco/a, nel pastel. Dale vueltas, la vida es muy corta como para complacer a los demás, la vida pasa muy rápido, mejor que intentemos ser como nos cante a nosotros mismos.

Y para terminar dejaré la fotito que le hice a un párrafo de Mientras escribo de Stephen King, pedacito que inspiró este post.

stephen king
Mientras escribo de Stephen King

Vivir es hacer

Si me preguntan cuál es el comediante con el que empezó mi gusto por el standup-comedy diría: Adal Ramones, si me preguntaran a quiénes admiraba en en mi país, diría Carlos Galdós y Carlos Alcántara. ¿Consumía mucho standup? no ¿consumo mucho ahora? no, quiero consumir mejor comedia, antes decía más, pero he recordado o me han hecho recordar que cantidad no es calidad. “Pero igual hay que ver todo tipo de comedia” dicen algunos, sí, estoy de acuerdo, pero ¿siempre todo tipo? no sé.

Lo que sí sé es que el camino es individual, que cada uno se forma como le da la gana en lo que le da la gana. Yo he escogido formarme en standup comedy hace poco (dos años) y voy haciendo, mirando, pensando, escribiendo, reflexionando, mirando, probando, fallando, corrigiendo, etc. Me gusta el proceso creativo, disfruto el paso a paso. Me gusta hacer esta especie de crónicas, de diario personal de una novata, de una novata que soñaba/sueña con escribir, que no sabía/sabe cuál será el formato, su formato. No me impide esta incertidumbre seguir probando registros y seguir diciendo.

Pero diciendo en todas partes, en cada oído que lo permita, en cada puerta que se abra, en cada corazón dispuesto (sí, soy cursi). Todoterreno quiero ser, quiero ser capaz de escribir y rodar un monólogo que diga lo que pienso, que me haya divertido hacerlo y que haga reír a alguien como tú, como mi abuelita, como mi madre, como yo, como tu tía, como tu vecino, como el chico que no miras en el metro, como la señora cuya voz te molesta en la calle, alguien como cualquiera. “Muy difícil” dirán los puristas, “siempre tienes que tener un target” me dirán mis compañeros de profesión. Ya, pero lo intento, ya veremos cómo me va. Nadie me quitará lo bailado ni menos las ganas de bailar.

En este afán de hacer #vivireshacer he tenido la dicha de participar en la primera noche de monólogos cómicos que organizó el Bar La Muralla de Verdú. Significa mucho para mí que uno de mis nuevos amigos catalanes me haya invitado. Haberlo hecho me llena de alegría. Ser parte de estos proyectos de amigos, de energías guays y de ganas de hacer las cosas con la motivación íntima y fuerte de compartir es un tremendo lujo. Casi no tengo palabras para lo bonita que ha sido la noche del sábado 16 de marzo para mí <3 Ferrán, Adrián, Jordi, Pep y Edu han sido mis compañeritos de aventura esta vez y ha sido posible hacer las risas gracias al trabajo de los murallistas (Joan y hna).

¿Mi motivación? hacer donde se pueda hacer y donde parezca que no se pueda, intentar 😉

Una de las cosas que más me gusta de la impro es la sinergia

El trabajo en equipo siempre me ha gustado, no sé bien porqué, puede ser que siempre me encontré en falta de un par, de alguien con quién hacer equipo, como soy hija única, de niña solía jugar sola y cuando podía, buscaba gente para incluirme en sus juegos o invitarlos a los míos.

A nivel profesional, coordinando tareas de comunicaciones dentro y fuera de una empresa u organización, también prefería la comunicación interna. Me gusta este contacto con la gente, me gusta que se originen lazos afectivos entre un grupo de personas. Bueno, a mí me mola esto por amor al arte, pero a los directivos de las empresas les mola o les debería molar porque si en un equipo se siente camaradería y apoyo mutuo, este equipo rendiría mejor, tendría mejores resultados.

Y en la improvisación teatral también he encontrado esto que me gusta: un equipo, una intención de crear sinergias y complicidades para funcionar. Las personas necesitamos apoyo para desarrollarnos en cualquier ámbito. Este apoyo necesita trabajo, este trabajo es uno de los que se realizan entrenando en improvisación para el teatro.

Escucha a tu compañero

En la impro no se puede sacar a adelante una escena si no se escucha al compañero, y no se escucha al compañero si no se lo toma en cuenta, ergo, hay que tomar en cuenta al compañero, reconocerlo como miembro del equipo. El grupo de gente que se para en un escenario a improvisar es o debería ser un equipo, trabajar por un objetivo común, disminuyendo los egos y prestando sus recursos en pro de un fin bueno para todos los miembros. Lo que es bueno para el equipo es bueno para cada integrante de forma individual.

Yo que voy más allá, me atrevería a decir que la improvisación teatral entrenada con frecuencia nos hace mejores personas, me atrevo porque no se me ocurre que se entrene con asuidad y no se mejore la escucha. Defiendo el argumento de que la escucha nos acerca más como personas, que trabajar en equipo , colaborar es mucho mejor que competir, lo defiendo y los invito.

😊

¡Más escucha, más impro! 

Tokio Blues nos hizo amar a Murakami

Recuerdo que tenía en mi lista de MUST a Murakami porque una amiga me había hablado bien de Tokio Blues, leí el libro el año pasado y me encantó, le escribí para contárselo y me dijo que no me lo recomendó ella, “vaya, tan joven y ya con lagunas”, pensé jaja.

Bueno, pues igual se me ocurrió un juego que por fin ve la luz así va:

  1. Leo un libro, si me gusta o me produce algo que me invita a regalarlo, lo regalo.
  2. Espero pacientemente, esto es lo duro del juego, a que esa persona lo lea.
  3. Cuando lo ha hecho le pido que me escriba algo sobre él.
  4. Publico las dos partes, su impresión y la mía, así hermano de la manera más cursi nuestra amistad y lo que nos gustó del libro jeje.

Pues bien, aquí va lo que Valeria escribió:
Es mi primer Murakami y, ¡qué gran descubrimiento! Me fascinó cómo exhibe dureza y ternura desde personajes y situaciones cercanas. Es fácil identificarse en alguna escena o diálogo. En
este sentido, se me clavó en el alma el personaje de Hatsumi.
Ella, siempre tan perfecta: elegante, inteligente, paciente, comprensiva…parece innacesible…hasta que lees su última conversación. Sin artificios. Sólo diciendo en voz alta algo que ella y los lectores ya sabemos: “No estás enamorado de mí, ¿verdad?”

La conversación previa es durísima. Sin entrar en narraciones cargadas de detalles y sentimentalismos, se puede sentir el desprecio hacia los sentimientos de Hatsumi y cómo el corazón de ésta se sobrecoge. El final de Hatsumi lo sientes. Son líneas dolorosas. En las que Murakami no describe los sentimientos de los personajes. No. Describe, a través de Watanabe, el ambiente físico, la luz, el color del vestido…


“Hatsumi cruzó los brazos, cerró los ojos y se recostó en el asiento del taxi. Los pendientes de oro refulgían con el vaivén del vehículo. El vestido azul medianoche parecía haber sido confeccionado a propósito para la oscuridad del interior del taxi. Los labios bien delineados de Hatsumi, pintados en un tono pálido, temblaban como si ella misma temiera abrir la boca e iniciar un monólogo.”

Hatsumi prefirió guardarse su dolor. Tan perfecta. Tan innacesible. “La fuerza que emanaba de ella estaba escondida, pero despertaba la empatía en los demás”

Ahora lo mío:
Murakami es un escritor al que quiero seguir leyendo. Como no soy una experta en gramática, ni en narrativa, solo juzgo lo que me ha hecho sentir la historia.

Con este libro, me he vuelto adolescente, otra vez, como si no lo fuera ya diariamente. Me ha enternecido el amor del prota por su mejor amiga y luego por la flaquita que aparece después. Este personaje es el que más me gustó, me gustan los personajes de mujeres en apariencia frágiles y recontra fuertes de espíritu.

Las novelas ya no son el género que más frecuento, pero de las que recuerdo seguro Tokio Blues estará en el top ten por mucho tiempo. Amor adolescente sí, pero con esa sencillez tan diáfana del autor, con ese detalle que hasta hoy, por ejemplo, me hacen recordar la chompita (jersey) del enamorado o el frío de la estación del metro la madrugada de la borrachera o el cálido momento en que solo se acompañaban los dos.

He dicho mucho y nada, para variar, pero no quiero ser spoiler y no me acuerdo de los nombres de los personajes, pero si es verdad eso que dicen de Murakami, eso de que o lo amas o lo odias, yo lo amo 🙂

Cabe resaltar que Valeria firmó el mail así: Angelita…I love MURAKAMI

Eres tu circunstancia

Nunca he sido tan consciente de mis facciones hasta que vine a vivir a Europa. No pensaba en mi cara ni en mis rasgos con frecuencia. Sabía que soy cajamarquina, que mi madre es de Condormarca, un pueblito pequeño que no aparece en el googlemaps y que está entre Matara y San Marcos, sabía también que mi padre es de Las pirias (distrito cajamarquino más cercano a la selva peruana que a la ciudad de Cajamarca), pero nada más.

En mi ambiente cotidiano (Lima) era obvio que yo era una chica de la sierra por mi modo de hablar, por mi amabilidad etc, etc, jaaaaaaajajaja, pero no notaba esa separación de los demás, esa sensación de “diferente”. Aquí sí se nota, soy latina para los de acá (sí, acá, no aquí jaja) pero puedo ser de Bolivia, de Ecuador, de Perú o de Honduras, incluso de Filipinas, no lo tienen claro.

Esto me hizo pensar en la identidad, uno no es su rostro solamente, uno es sus recuerdos, sus hábitos, sus palabras, sus afectos, su cultura. Al cumplir 30 años quise hacer un experimento de cómo se ve mi cara antes y después del gran día. No hay cambios sustanciales. Llegar a los 30 no se nota en la expresión facial, llegar a los treinta solo lo notan quienes hacen las preguntas incómodas de la edad.

Y ahora que he mencionado: “cara”, “cultura”, “identidad” pensé que podría decir algo de lo orgullosa que me siento de ser una mujer andina o de lo que me emociona sospechar que algo de sangre selvática corre por mis venas, pero no es que me produzca gran éxtasis ni emoción. Me explico, antes de que afilen espadas los chauvinistas, yo siempre me alegré de nacer en el distrito de Cajamarca porque por los pelos no nací en Jaén (otra provincia de la Región de Cajamarca), pero esto era porque mi madre decía que Jaén era un lugar feo, yo no tenía conciencia de eso, pero me compré el argumento y dije: bien!, menos mal que nací en Cajamarca. Y bueno, luego ya siendo súper conciente de la belleza de esa ciudad del norte peruano, ya uno sonríe más y saca pecho cuando se sabe que es su tierra.

Pero el origen es random total, o sea, soy andina y tengo muchas costumbres andinas que me encantan pero no soy solo andina, soy peruana, soy sudamericana, soy del mundo, soy persona. Me gusta el lomo saltado pero no me aloco por el ceviche, me gusta el pisco sour pero ante el pisco puro y el tequila prefiero el tequila, soy de ciudad pequeña criada por gente del campo, pero una semana de campo me ahoga, digo que la selva es bacañolaza pero a lo mucho he hecho una caminata de 5 horas en Tarapoto. Me encanta el carnaval cajamarquino, pero mezclar el frito y el ceviche no me pone mucho. Pero si bien crecen nuestros afectos por la tierra en la que vivimos, también crecen algunas antipatías por esas tierras en las que no vivimos. No controlamos nuestro origen, pero sí podemos controlar nuestra forma de ver nuestro origen. Está bien la idea de pertenecer a un colectivo, pero ninguno vale más que otro por existir en un lugar geográfico distinto.

Los que migramos llevamos y traemos nuestras formas de vida, intercambiamos, esto es lo guay, lo chévere, nos conocemos, aprendemos, aprehendemos, cambiamos.

En fin, no creo que la identidad sea una cosa inmutable. Vamos adquiriendo nuevos hábitos, nuevos gustos, nuevas formas de pensar, lo único que permanece (y no siempre) es nuestro nombre en el documento de identidad, el resto es solo circunstancia.

El proceso creativo en la improvisación teatral

Jose Luis Adserías se dedica la improvisación teatral hace 20 años, en el 2001 decidió montar Planeta Impro y años después comienza a dirigir el Impro Training Center de Barcelona. 

En septiembre del 2017 le hice una entrevista para despejar mis dudas sobre cómo es el proceso creativo en la improvisación teatral, resultó una entrevista tan larga como interesante. La dividí en 4 partes para poder remarcar mejor algunos puntos, aquí va:

1ra parte: el proceso creativo y la técnica

“el proceso tiene que ir acompañado de la técnica”
“tú tienes que estar bien entrenado en la técnica”
“la técnica te permite hacer de actor, de escritor, la técnica te permite dirigir lo que estás haciendo”
“yo creo que el trabajo de la técnica tiene que ir integrado de un trabajo de escenario con el público”
“el error es un regalo”
“equivócate con muchas ganas”
“no es cuestión de decir sí a todo es decir sí a las ideas de los compañeros”
“en impro te puedes dar los personajes que tú quieras y puedes ser quien tú quieras”
“la responsabilidad del improvisador es hacer que los demás quieran improvisar con él”
“yo te hago brillar para que creemos algo juntos”

2da parte: el error y las motivaciones de los improvisadores

“en la vida diaria voy improvisando en función de las cosas que pasan”
“cuando eres padre te vas dando cuenta cómo se intensifican los no”
“todos tenemos derecho a equivocarnos y es algo que la impro te lo enseña”
“si estás conectado emocionalmente sabes lo que necesita la historia”
“en impro tú pones una piedra, el otro pone otra y así…”
“cada uno va haciendo en función de los conceptos que necesita reforzar…. porque cada uno necesita cosas diferentes”
“el que se apunta viene a pasarlo bien, a disfrutar y a descubrir la técnica”

3ra parte: cómo es un improvisador avanzado?

“que alguien domine la técnica significa que alguien puede crear historias que tengan un sentido, que puede actuarlas y darles un sentido”
“para mí un improvisador avanzado es aquel que sabe jugar… sin sobresalir sobre el resto del grupo que está jugando, utilizando todas las técnicas…”
“el improvisador avanzado es aquel que sabe usar muchos estilos, tiene muchas herramientas para proponer… tiene un repertorio trabajado de herramientas muy grande que le permite trabajar muchas historias diferentes pero siempre sin perder la escucha del compañero”
“los egos le quitan el brillo a las improvisaciones”

4ta parte: bonus track

“la impro te lleva a querer descubrir”
“al fin y al cabo todo es jugar”

La improvisación teatral: el mejor lugar para equivocarse

La improvisación teatral es una forma de hacer teatro que consiste en poner en escena una historia creada en el momento. Es decir, no se cuenta con un guion previo que señale las pautas de la escena, sino más bien, es ahí mismo, en la escena donde se va descubriendo el rumbo de la historia que se va a contar interpretar.

Para que sea posible este descubrimiento y se origine y desarrolle una historia tiene que haber entre los participantes, entre otras cosas, cierta disposición hacia el juego. Esto permitirá que se acepten todas las propuestas de los compañeros y se produzcan así, inicios, nudos y desenlaces.

Para improvisar, no filtrar

Quienes se dedican a la improvisación teatral entrenan ciertas habilidades necesarias para que fluyan las ideas y se hilvane rápidamente una historia. 

La premisa más importante para improvisar es no filtrar, o sea, decir lo primero que se nos ocurra y sobre ello empezar a construir. Este no filtrar puede ser a la vez una bendición y un reto grande.

Los adultos estamos muy acostumbrados a comportarnos de maneras determinadas en los diferentes lugares donde nos interrelacionamos. Tenemos, así, instalado en nuestro interior un permanente miedo a equivocarnos. Activamos nuestra autocensura todo el tiempo para no decir todo lo que pensamos, para ser cautos y evitar desencajar y que nos miren mal. Pues, la improvisación teatral requiere eliminar esta censura y este tabú del error.

En la improvisación teatral no existen los errores, todo suma. Todas las ideas son buenas, hay que empezar con aceptarlas para tener el germen de una historia para luego, con escucha, cooperación y trabajo en equipo continuar con su su desarrollo y desenlace. 

De aceptación, observación, escucha, cooperación y otros elementos necesarios para improvisar hablaremos en los siguientes posts.

Ver y ver-nos en los Coleman

[crítica de obra de teatro]

La omisión de la familia Coleman es la primera obra de Claudio Tolcachir, dramaturgo argentino que dirige Timbre 4 y que tiene una intensa actividad creadora desde muy joven en Buenos Aires. Ahora viaja por España con algunas de sus producciones y por primera vez convierte a los Coleman en una familia catalana, sus personajes cambiaron de rostro, pero han mantenido sus personalidades, temores y deseos más íntimos.  Vi esta obra por primera vez hace cinco años en el teatro de la Asociación de Artistas Aficionados en Lima como parte del FAEL (Festival de Artes Escénicas) 2013, me impactó, me dejó con la boca abierta ver en escena una familia, que podría ser la de cualquiera, lidiando torpemente con afectos y adversidades que podrían ser los de cualquiera. Hace unos días la volví a ver aquí en Barcelona, y me sorprendí gratamente conectando con esta versión catalana tanto como con la versión argentina. Los Coleman de Catalanuya han sintonizado bien y muestran sus trapos sucios de la misma manera natural que los argentinos.

Llama poderosamente mi atención cómo una pieza teatral de hora y media puede condensar tanto dolor, silencios reprimidos, palabras como ruido, impotencia, marginación y abandono. Los Coleman son un universo de lo infantil, de egoísmo, de ternura entre hermanos, de cariño protector, de vergüenza, de crueldad. En un salón de casa como escenario, con sofás viejos, comedor pequeño, ropa apilada junto a una máquina de coser vemos los prolegómenos de una familia que se disuelve y podríamos vernos reflejados en ella, ser sus espectadores nos pondrá frente a ese espejo irremediable, será otra oportunidad para ver-nos. Hay una joven que intenta algo de orden para su vida dentro de sus desestructurados parientes (Bruna Cusí), una madre que nunca maduró (Roser Batalla), un hijo que ha optado por el alcohol (Ireneu Tranis), una abuela que intenta marcar los límites haciendo de madre (Francesca Piñón), una hija que se “salvó” y que ahora visita en plan benefactor a los damnificados (Vanessa Segura), y claro, también está el más vulnerable, al que más se quiere implicar y al que menos en serio toman, Salva (Sergi Torrecilla), a quien no se le termina de contener y quien al mismo tiempo, une y divide. Veo de nuevo a estos personajes tan bien logrados y admiro más a Claudio Tolcachir.

Los nuevos Coleman siguen impactando, han vuelto a enfrentarnos a una de las cosas más en común que tenemos las personas, seamos de donde seamos, la familia. Con ellos volvemos a pensar en la idea de familia que tenemos o en lo frágil de las uniones, en lo raros que pueden ser vistos nuestros hábitos desde fuera, en la compasión, en la ayuda mutua y sobre todo en el egoísmo, en el ajeno y en el propio.

La omisión de la familia Coleman es un drama que se digiere con humor, uno sutil, cruel, negro, de lo cotidiano, ese humor que nos hace camuflar todo lo que no podemos soportar en la vida.

Esta obra tiene la capacidad de mostrar uno de los grandes problemas que tenemos como humanidad en un pequeño salón de casa, con un lenguaje simple y con una situación tan real como el día a día. Si el teatro nos pone cara a cara con nuestros afectos, esta obra, acercándonos a la navidad, resulta imprescindible para ver-nos.

También se publicó en recomana.cat 

Apuntes breves sobre el género cinematográfico de dibujos animados

Para mis clases del módulo 6 de Impro (improvisación teatral) en el ITC, me tocó presentar muy brevemente el género cinematográfico de dibujos animados, ¿el objetivo? identificar qué recursos de este género nos sirven para improvisar. Copiaré a continuación lo que hice, pero antes dejo un audio que grabé con Ferrán, por si les da pereza leer 😉

Prehistoria: pinturas rupestres
Otros descubrimientos posteriores: en Egipto y en Grecia
1824: Peter Mark Roget descubrió el principio de persistencia de la visión. Demostraba que el ojo humano retiene la imagen que ve durante el tiempo suficiente para ser sustituida por otra, y así sucesivamente, hasta realizar un movimiento completo.
1906: J. Stuart Blackton estrenó Humorous Phases of Funny Faces
1926: empezó Walt Disney Studio.

Subgéneros de animación
Animación tradicional
Dibujo animado
Animación en volumen
Animación en volumen go motion
Rotoscopia
Animación 3D
Animación experimental
Captura de movimiento

Generalidades del género
El cine infantil y la pedagogía: “El cine puede y debe servir de apoyo en el desarrollo del niño”1. El cine crea un propio lenguaje en el que se combina lo más tradicional de la literatura infantil: la historia y la ilustración1

La trama con mensaje: es un elemento que hay que tener muy en cuenta sobre las pelis de animación, porque por lo general, al ser productos para niños, suelen tener una moraleja, una carga importante de ejemplo de valores o modelos a seguir.

Historias épicas: con una cuota importante de drama. Es decir, hay un objetivo, un obstáculo (conflicto) y una resolución, pero todo en un ambiente de mucha lucha, sangre, adversidades y gran felicidad al final.

La personificación de objetos: en las pelis animadas hablan las teteras, los carros, los animales, las puertas, todo puede hablar y hacer en una peli de animación, esto trasladado a la impro puede ser muy divertido, si haces una escena y no aprovechas que los objetos puedan hablar y sentir, tal vez ni se note que es una peli animada.

El lenguaje: se utiliza la hipérbole como recurso expresivo semántico para exagerar la realidad o la metáfora hiperbólica para hacer comparaciones imaginarias.

La música: según la película que se esté haciendo recae la importancia en la banda sonora que acompaña escenas sin palabras, en la canción que los personajes se dispongan a cantar o en el volumen de ciertos elementos del film.

Al crear una peli nueva en impro, hay que tener en cuenta el sonido para intensificarlo, hacer canciones si amerita o solo ritmos que acompañen. De no hacerlo se perdería una característica importante de este género.

Más libertad a la imaginación: en las historias animadas puede pasar cualquier cosa, tanto como en la cabeza de un niño. Géneros como el western o el thriller, por ejemplo, hace ceñirnos a unas pautas, la animación infantil puede contemplar una bruja, un dragón, un sauna, unos cerdos y una niña que pierde a sus papás en la misma historia.

Frases profundas 
Este género es el más apropiado para lanzar frases grandilocuentes y con profundidad, ejemplos:
. "dale a esta historia un final feliz" (kubo)
. "nunca olvides quién eres ni de dónde vienes" (persépolis)
. "somos todos iguales, ya no hay nadie que nos quiera" (la vida de calabacín)
. "Este no es un lugar para los humanos" (el viaje de Chihiro)
. "Busca lo más vital, lo más esencial para vivir sin batallar" (el libro de la selva)

Recomendaciones
Persépolis
La vida de calabacín
El mundo de Coraline
El viaje de Chihiro
El rey león
Toy story
Buscando a Dori
El castillo ambulante
Intensamente
Up
Mi vecino Totoro
Mulan
Cars
Baby boss
Coco
Bienvenidos a Belleville
Mascotas
Kubo